Antes de empezar a hacer costosos tratamientos o complicados diagnósticos, hemos de hacernos unas preguntas básicas:
¿Duermo lo suficiente y tengo calidad en mi descanso?
¿Respiro correctamente y además hago respiraciones profundas regularmente?
¿Bebo agua suficiente todos los dias?
¿Tengo un hobby, una válvula de escape para equilibrar mi trabajo y obligaciones?
¿Como suficiente y variado?
¿Tengo alguna fuente de “toxinas mentales”, estrés constante?
¿Hago regularmente ejercicio moderado?
Y remediar eso antes que nada.
Probablemente, con estos puntos solucionados, notaremos una mejora inmediata en nuestra salud.