Es la enfermedad que por su complejidad es más difícil de curar y la más fácil de prevenir.

Todos tenemos cáncer. Si, las células cancerosas son creadas en nuestro propio organismo y son atajadas por un sistema sano.

Y si hablamos de causas de la enfermedad, ante todo hay que tener en cuenta el factor psicológico. Afortunada o desafortunadamente, he tenido varias experiencias directas y mucho contacto con enfermos y puedo ver que los que se han recuperado han hecho un “click” en su actitud ante la vida. De eso no hay duda.

La segunda consideración (como ya se esta demostrando en pruebas clínicas etc) es el estado del sistema inmunitario.

El enfermo no muere de cáncer, muere normalmente de una infección, ya que el sistema inmunitario está prácticamente destruido.

El cuerpo tiene un sistema inmune muy eficiente y hacen falta por lo menos 8 o 9 años de constante agresión para destruirlo.

Puede existir una causa principal, pero a menudo es una combinación de varias causas como algún químico que se ha ingerido o de alguna manera incorporado por años y al final provoca un desastre, toxinas de reiteradas y constantes malas digestiones y mala alimentación, falta de nutrientes, “toxinas” mentales en la forma de estress incipiente y prolongado en el tiempo, y cualquier otro factor que influya en el sistema inmunitario.

Otra observación interesante es que normalmente la aparición del cáncer coincide con un suceso trágico que afecta al individuo. Eso no quiere decir que sea de repente, sino que es un factor que acaba por destruir el ya maltrecho sistema inmunitario.

De la misma forma en que el “millieu” o estado de salud del medio corporal es el factor más decisivo para que los virus y bacterias se reproduzcan, la potencia y vigencia del sistema inmunitario determina no sólo el cáncer sino cualquier enfermedad afín, como el SIDA, etc.

Mientras en muchos países todavía se siguen usando método expeditivos (y mayormente experimentales) como la radiación y los químicos agresivos, en Alemania por ejemplo se han dado cuenta que es mejor tratar de potenciar el sistema inmunitario como principal medida de curación y han abandonado esos métodos.
Un factor del que mucha gente habla y yo tuve una experiencia directa fue la salud bucal. En una boca llena de caries, cavidades, etc, puede existir una infección interna no detectada que con el tiempo puede causar el fenómeno ya descrito de “romper” el sistema inmunitario.

Dije que tuve una experiencia directa y es la siguiente: Visitando a un conocido médico y oncólogo, se presentó un paciente curado de cáncer y me dijo que el Dr era como su padre porque le había curado. El Dr me dijo que no sabía lo que había pasado en realidad, que la remisión del cáncer en ese paciente era un misterio.

Escuchando su historia, este hombre se presentó con una dentadura completamente destruida, infectada y con cáncer. El Dr realizó una operación y limpió absolutamente todas sus cavidades, le quitó todos los dientes (reemplazados por otros artificiales) y después de eso ocurrió la remisión. Mi humilde interpretación fue que las constantes infecciones internas de la boca (que pueden llegar incluso al cerebro) habían causado la debilidad del sistema inmunitario y consecuentemente el desarrollo de células cancerosas y su limpieza llegó a tiempo para restaurar la salud.

Otto Warburg

Un dato muy curioso y por el que le fue concedido el Premio Nobel a un tal Dr. Otto Warburg, es que las células cancerosas son anaeróbicas, o sea se reproducen en la ausencia de oxigeno. Otro dato a tener en cuenta, pues, es oxigenar bien el cuerpo para que recupere la vitalidad y la salud normales.

Si fuera un enfermo, lo primero que haría sería vigilar todos esos factores. Comprobar que tengo un buen descanso, detectar posibles químicos (que en poca cantidad no son importantes, pero a la larga pueden afectar la salud), adoptar una alimentación variada y rica en vegetales, frutas y legumbres de calidad, comprobar con radiografia si es preciso el estado de salud de mi boca, tratar de revisar mi actitud mental y atender a mis necesidades afectivas y sociales y tratar de resolver conflictos de larga duración con familiares o problemas similares.

Oxigenar el cuerpo por medio de ejercicio suave y potenciar el sistema inmunitario con todos los medios (naturales) a mi alcance.

En resumen, como primera medida, atender a las reglas básicas de salud como son expuestas en este otro artículo y revisar y asegurarse de evitar los factores causantes y agravantes es sin duda un buen comienzo.