“El buen médico es aquel que te entretiene mientras la naturaleza te cura”.

Intuimos, (aunque no queremos ni pensarlo) las tremendas consecuencias negativas que la medicina convencional tiene en nuestra salud. Un dato publicado en la propia revista JAMA (Journal American Medical Association) revela que la yatrogénesis, los problemas sanitarios que crea el sistema sanitario, son la principal causa de muerte en EEUU y probablemente en el mundo entero, por delante del cáncer y los problemas coronarios.

  • 2.2 millones de reacciones adversas a medicinas suministradas en hospitales
  • 7.5 millones procedimientos médicos y quirúrgicos innecesarios
  • 8.9 millones de hospitalizaciones innecesarias
  • 783,936 muertes causadas por la medicina convencional
  • 20 millones de prescripciones innecesarias de antibióticos para infecciones virales

(Datos basados en investigaciones publicadas, notablemente en el informe “Death By Medicine’. (Life Extension Magazine, March 2004, Dr. Gary Null, PhD; Dr. Carolyn Dean, MD, ND; Dr. Martin Feldman, MD; Dr. Debora Rasio, MD ; and Dr. Dorothy Smith, MD) y Dr. Lucian L. Leape’s 1994 paper, “Error in Medicine,” publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA).

Recuerdo a una amiga peruana, una abuelita ya, que parecia tener remedio para cualquier mal que ocurriera en la familia. Que ocurrirá cuando ella y los que todavía tienen ese conocimiento no estén?

El establishment médico con los laboratorios a la cabeza se ha encargado de destruir esa fuente natural de conocimiento que han sido nuestros mayores.

¿Qué nos queda por hacer pues, ya?

Tan sólo una cosa: educarnos, investigar y tratar de recuperar ese conocimiento que no tiene horribles efectos secundarios.